El Principe Azul // Prince Charming

In 2009 after my grandmother's passing, my father revealed to me my grandmother's unrealised golden dream was to become a Wrestler. He wrote a detailed biography with his relationship between wrestling and how this popular Mexican sport has accompanied him through his life. His mother instilled in him the passion since a small boy, so when he was 5 he decided that his professional wrestling name would be Prince Charming. The following are pictures of him now, in his medical studio, posing as a wrestler, and his account.

Las luchas es un fenómeno cultural muy acentuado en todo México.....

¿Quien de niño no asistió  -tomado de la mano- de un familiar, a las luchas?

¿Quien no tuvo como ídolo a Un Santo, un Black Shadow, a cualquier experto en costalazos?

¿Quien no vio la secuencia de Santo contra las Momias ?

¿Quien de joven, no asistió con los cuates o vecinos a echarle porras al rudo en turno, para calentar el ambiente y hacer enojar a las abuelitas que asistian, siendo bañados con cerveza fría y alguna tibia ya excretada?

Las luchas tienen su "fashion" en el pueblo.... parte tongo, parte diversión,  parte verdad, parte mentira, parte deporte y un total de TODO ELLO...aunque no lo crean...¡VERDAD!

 ¡Si los rebotes en la lona, no son de mentiras, duelen de verdad, un vuelo sobre las cuerdas, mal calculado... es sinónimo de una dolorosa VERDAD!  ¡Duele!

La eterna lucha del bien y el mal, o sea, el rudo contra el tecnico, el misterio de identidad bajo una folklórica mascara...

y los golpes de pecho al aire.... al publico para decir que "Yo soy el mero mero"

Echándome un clavado a mis recuerdos se aparece  la excentricidad del Medico Asesino y su enfermera. La frivolidad de un Lado el hermoso y su ayudante, con espejo y peine para su arreglo personal si sufría un desperfecto en su peinado.... la bomba de Flit para poder luchar contra un mugroso....

"Circo, maroma y teatro" algún intelectual lo definió.

Quien de todos nosotros no ha sido un luchador...

Unos por la vida.... otros por hambre y los demás ...por lo de menos.

Pero Todos -incluyendo a mi mamá- fuimos, o quisimos ser algo parecido a un luchador.

Y si... como no, yo también fui luchador en mi infancia, recuerdo tenia 5 - 6 años y un cuarto de trebejos abandonado, donde arme un ring y mis presentaciones amigueriles con los vecinos vieron la presentación del "Príncipe Azul";  me autonombre así por solo tener unos calzones de baño color azul y una mascara vieja del Blue Demon.

Ahí fue donde las caídas y los costalazos asi como las llaves y los azotones, duelen....

Píenso que esas fueron las causas que me hicieron abandonar la profesión.

Aunque no crean también la frustración de perder contribuyo abandonar la profesión.

(No sabíamos que las luchas son un doloroso arreglo mercantil del promotor).

Las asistencias -al principio-  con mi mama Amparo y con mi papa Raúl  fueron imperdonables a la "Nueva Arena Afición" los domingos por las tardes. Así mi madre se hizo amiga de los luchadores algunos del barrio como Karloff Lagarde que fuera campeón nacional. Como también en las múltiples asistencias mi madre se hizo amiga de la mama de un luchador: El Tiburón, un joven Pachuqueño y su mama, -amiga de mi madre- La Tiburona... (ofcourse)

Así aprendí las mentadas de madre preferidas por la Tiburona cuandogolpeaban al pequeño cetáceo.

Ahí -recuerdo- aprendí esas frase famosas como:

Referí, "Sácatelo de los pelos!" cuando un rudo abuzaba en demacía.

Sin faltar el ¡"Muéstrale lo tuyo"! el "mátalo yo lo pago",  y mil mas.

Escuche el eslogan televisivo cuando presentaban a un :

"Rudo, muy ¿rudo? NOOOOOO ¡RUDISISISMO!"

Ya recién casado, en mi despedida de solteroque me ofreció mi cuñado (experto en el deporte del pancracio) me llevo junto con Martell un amigo suyo, a las luchas ...  después de algunas cervezas y mentadas porque les festejábamos y aplaudimos las truculentas artimañas y payasadas de todos los rudos ellos subiéndose a la segunda cuerda  le hacían la seña al publico con el dedo índice, señalándose la cabeza y luego a nosotros para decir y señalar a la plebe que los únicos seres inteligentes, en el mundo,  éramos nosotros. Una lluvia de mentadas, de chiflidos y tibios desechos renales nos empapaban.

Así hasta terminar. Nuestros héroes perdían siempre ante los "técnicos" pues la moraleja es la de siempre. El bien eternamente vence al mal.

Al salir, Tony - mi cuñado- nos compro unas mascaras de "souvenir" las recuerdo bien, dos de "los Brazos de Oro" (una pareja de hermanos) obligándonos a portarlas, (aunque en realidad Martell tenia un brazo que mas bien era de plomo)  y la tercera del Rayo de Jalisco, así nos fuimos al estacionamiento disfrazados de los brazos y el rayo...

Cual seria mi sorpresa que haciendo cola para abordar el carro una viejita selanzoy me abrazo pidiéndome un autógrafo, "Ese mi Rayo lindo, tu eres mi favorito dame un autógrafo". Caramba pensé, me fui a Inglaterra hacer un Master in Surgery y nadie sabe de mi existencia, tengo solo 5 minutos con una mascara apócrifa y ya soy un héroe.

Tal vez debí de haber continuado mi carrera de “El Príncipe Azul” -pensé-. Así con la emoción que nos embargó el solicitarnosautógrafos, por vergüenza de ser descubiertos nos dejamos las mascaras y así partimos, Tony se dirigió al Barba Azul (saloon familiar,  por allá por los barrios de Anillo de Circunvalación). El guardia al vernos nos acompaño y hablo con el jefe de meseros, algo les dijo que nos dio una gran mesa casi al frente de la pista. De repente, se escucha en el ambiente.” Danzon dedicado al Rayo de Jalisco y compañeros que lo acompañan” Rompió el silencio “Nereidas” y aunque nunca me había pasado en la vida real, resulto que algunas parroquianas del lugar, nos invitaron a bailar…GULP! Éramos unas celebridades, dando autógrafos yescuchando anécdotas que nunca habíamos hecho. Así paso el tiempo hasta que ya amaneciendo nos dio hambre y salimos a buscar alguna taqueria, pero la fama, nos perseguía a donde quiera que hibamos. No podíamos comer tacos con las mascaras puestas. Que decepción. Pero lo bueno nos esperaba pronto. Al llegar al “Rincón Criollo” lugar donde se encontraba preocupadísima mi suegra y mi mujer recién casada. Al llegarel primero que nos vio fue Orlando, mi suegro, quien no soportó la risa al ver a los truhanes llegar a las 9 de la mañana enmascarados con aliento a cebada desdedos cuadras de distancia. La lucha empezó. Imagínense la perorata de una esposa recién casada con el mariditoque falta por primera vez a su casa.

Veintiocho años después…. -quien lo dijera-  mi onomástico numero 65 fue festejado por la misma recién casada deaquel entonces, solo que ahora ella confecciono el ring e invito a un sinnúmero de amigos enmascarados. Sin faltar por supuesto el Capitán furia, Blue Demon, Rey misterio, el Místico, Mil Mascaras, no podía faltar el Santo y muchos muchos mas pero el principal Fue el famoso Rayo, el Rayo de Jalisco.

¿Quien lo iba a pensar? que aquel Príncipe Azulde las calles de Pachuca, con los años , el cirujano especializado en Londres, y cuatro hijos después,  se convertiría a los 65 años en el RAYO DE JALISCO.

-Guillermo Uribe,  Tijuana, B.C. Mexico, 2011